La laminación continua cambió la forma de fabricar chapas y placas de poliéster reforzado con fibra de vidrio (PRFV).
Al tratarse de un proceso automatizado, permite mantener un estándar de espesor, terminación y desempeño de una pieza a otra, con mucha más regularidad durante toda la producción.
En Planefibra, esto implica una serie de cuidados, como el control de la mezcla entre resina y peróxido, la proporción correcta de fibra, el curado completo de la resina, cortes bien ejecutados y la aplicación de películas protectoras que ayudan a preservar las piezas por más tiempo.
En la práctica, todo este conjunto marca la diferencia en el resultado final. Chapas y domos de PRFV producidos por laminación continua entregan constancia, durabilidad y seguridad para quien compra, instala o especifica.