Las empresas están invirtiendo muchísimo dinero en tecnologías que imitan la luz solar: luminarias con ajuste circadiano, ventanas con IA e incluso cielos falsos en el techo.
¿Todo eso para qué? Para que los colaboradores se sientan más cómodos, saludables y productivos dentro de las oficinas.
Pero existe una solución mucho más simple, sustentable y, seamos sinceros, mucho más linda: dejar entrar el sol de verdad.
Con las chapas y domos prismáticos de Planefibra, la luz natural invade los ambientes de manera uniforme y sin los temidos hot spots.
La tecnología prismática además garantiza un 30% más de aprovechamiento de la luz solar, con un costo 40% menor que las alternativas en policarbonato.
Luz natural de verdad.